La violencia social

Desde hace muchos años la violencia a marcado a la sociedad como acontecimiento histórico y cultural, histórico porque la violencia se ha venido dando a través de la historia desde épocas pasadas, y cultural por que se ha venido adoptando como parte de nuestro diario vivir, y está nos ha venido convirtiendo en seres poco afectivos. En nuestro país vemos que día adía se vive mucho maltrato tato físico como psicológico principalmente en los menores de edad y dentro del núcleo familiar, de aquí se ve afectada la sociedad en general  ya que después de la familia se empiezan a ver guerras y conflictos en los barrios, en pueblos, en ciudades, y hasta en las naciones.

Partiendo de este punto de vista, nos damos cuenta que la educación juega un papel muy importante para el desarrollo de la sociedad, y para transformar ese imaginario colectivo que se tiene acerca de la violencia que para nuestra triste realidad ya se ve como algo muy natural a lo cual ni se le presta importancia, como futuros docentes tenemos la responsabilidad de educar y formar a nuestros estudiantes como  personas integras y morales brindado afecto y teniéndolos en cuenta como seres humanos que piensan y sienten como cualquier otro, pero debemos concienciarnos de que esta educación debe ser totalmente reforzada en el hogar ya que la familia es la base de vital importancia para marcar a un ser humano violento o afectivo y así formar una sociedad violenta o una sociedad dispuesta al cambio. De a cuerdo a este articulo debemos reflexionar y  darnos cuenta que solo nosotros tenemos en nuestras manos la posibilidad de transformar un país violento, por un país más tolerante, pacifico y afectivo.

Se ha instalado en la sociedad, desde hace años y por diversos factores, lo que podríamos denominar una cultura de la transgresión y una marcada inclinación a violar la ley y burlarse de la ética y los valores. Este tipo de actitudes, en especial vinculadas a cualquier forma de permisividad sexual, son fomentadas por no pocos programas de la denominada “TV basura” por intereses puramente económicos y por políticos aviesos en campaña electoral que ven en la transgresión a la legalidad una “inocente picardía criolla”. El país afronta un crecimiento del delito y la criminalidad en sus más variadas formas. La ola de secuestros violentos, violaciones en barrios coquetos de la ciudad, aumento de los asesinatos son sólo un indicio de un fenómeno no muchas veces denunciado. Se nota en la sociedad una tendencia exacerbada a resolver los problemas mediante el uso de la violencia o canalizar a través de ella otras tensiones (como en el caso del futbol).

Los países se transforman en violentos cuando la criminalidad gana poder político y económico y la sociedad se resigna a ello. No hay una determinación histórica para que esto suceda. Aún no somos San Pablo y Colombia pero no hay que esperar a serlo. La grave situación económica del país ha afectado a grandes sectores de la población contribuyendo a aumentar la violencia con un crecimiento alarmante de la delincuencia y criminalidad en sus diversas formas. El problema adicional que se crea no es sólo el aumento de la violencia sino la aceptación de la misma para dirimir conflictos. La impunidad y la decidia ante el delito, cuando no la corrupción, crece por incompetencia y lentitud de la justicia. Si colapsa la policía o lo que “era” delito ahora lo llaman “ley” es lógico esperar un aumento de todas las manifestaciones de violencia tanto organizadas como espontáneas o individuales. La única forma de combatir esto es posibilitando la incersión del estado de donde este fue expulsado. Si se abandona la salud, la educación, la ayuda social, lo único que resta esperar es la mayor y progresiva destrucción de la convivencia civil.